Hoy tus accesos más sensibles están seguramente en algún sitio legible:
Quien lo encuentre lo tiene todo, y en ningún sitio queda constancia de que estuvo ahí.
Inheriti® Business cifra cada secreto en tu propio navegador y lo divide en shares. No hay ningún archivo legible que encontrar, en ningún dispositivo ni en ninguna unidad.
Una carpeta compartida solo entiende de dentro o fuera. Inheriti® Business, en cambio, hace una pregunta.
Un intruso, un portátil robado y una exportación filtrada fallan en el mismo punto: sin aprobación, no hay datos.
Alguien se marcha y su acceso se marcha con él, sin tener que reconstruir lo que sabía.
Entra un compañero que ya estaba autorizado, en vez de llamar a alguien que está en la playa.
Una cuenta que usan muchas personas y, aun así, constancia de quién la abrió y cuándo.
Muestra quién pidió, quién aprobó y quién abrió, directamente desde el registro de auditoría.
Nadie puede abrir por su cuenta tus credenciales más delicadas.
Mueve accesos entre equipos y roles sin enviar ni una sola contraseña por correo.
La aprobación dice que la solicitud está permitida. La autenticación dice que la persona es quien dice ser.
Un documento encontrado no le da a nadie de fuera nada con lo que autenticarse.
Un archivo en una unidad no te dice nada sobre quién lo abrió. Tu registro de auditoría anota quién pidió, quién aprobó, quién abrió y cuándo, y se exporta en unos clics.
Cuando lo pregunta un auditor, un cliente o un incidente, entregas el registro en vez de una explicación.
La gestión de accesos es una parte de Inheriti® Business. Descubre cómo encajan los equipos, las aprobaciones y el registro de auditoría.