Normalmente hay una sola persona que es el único camino real hasta las cuentas sin las que la empresa no funciona:
Una enfermedad, un accidente o un fallecimiento repentino convierten eso en una empresa cerrada fuera de sí misma, casi siempre un lunes por la mañana.
Un Business Continuity Plan mantiene ese acceso dentro de la organización, al alcance del equipo que tú designes, el día que haga falta.
Todas las respuestas de siempre pasan por soltar el secreto antes de tiempo:
Las tres son legibles en cuanto alguien las abre, y ninguna te avisa de que ha pasado.
Inheriti® Business no entrega nada. El secreto sigue cifrado y dividido en shares hasta que el plan dice que se puede abrir.
Una enfermedad, un accidente o un fallecimiento ya no dejan a la empresa fuera de sus propios sistemas.
La empresa sobrevive a la persona alrededor de la que se construyó.
Pasa el acceso operativo al siguiente propietario o a la siguiente generación, con las condiciones que tú pongas.
Una vía de entrada controlada, en vez de un cajón con un sobre dentro.
Cumple los requisitos de continuidad de aseguradoras, auditores y reguladores con un proceso que puedes demostrar.
La banca, el DNS, el hosting, las carteras y las cuentas de administración siguen accesibles pase lo que pase.
El switch no tiene calendario ni latido. Duerme hasta que alguien solicita acceso.
Solo el silencio, durante el tiempo que fije el plan, deja que el switch pase su puerta.
Una ruta de emergencia solo vale la pena si nadie puede recorrerla mientras sigues ahí.
El Dead Man Switch es una puerta más, nunca un atajo. Incluso después de pasarla, el plan sigue exigiendo:
No hay ningún camino que se salte tus reglas, así que no hay nada a lo que pueda apuntar un intruso.
Un Business Continuity Plan es uno de los tipos de plan de Inheriti® Business. Descubre cómo encaja con los equipos, las aprobaciones y el registro de auditoría.